La sabiduría de Leonel


Obed Pichardo.- 28 de marzo de 2011

Cual jefe de una tribu, que al sentirse agotado decide actuar con sabiduría, y antes de convertirse en un árbol caído, prefiere convertirse en el chamán de su pueblo, abriendo paso al más brillante de sus compañeros.

El presidente Fernández, tras su discurso en aquel magno evento celebrado el pasado domingo, va perfilándose como el libro más sabio de consultas, el Dalai Lama de la Republica Dominicana, la reserva política más importante de nuestro país; aquel discurso, tal vez abrumador y desalentador para los que andan detrás de su reelección personal, pero que llenó de aliento a todos aquellos que creemos en las oportunidades y en los relevos en el momento oportuno; fue magistral, en el que pudimos percibir un verdadero derroche de humildad y respeto a las reglas de juego.

Muchos no entendieron el mensaje, y es que el primer mandatario de la nación no puede darse el lujo de echar a perder su autoridad, el jefe de estado debe mantener las expectativas, pero esto no quiere decir que se encamine a violar la constitución que él mismo auspició; la experiencia acumulada del gobernante no le permitirá sucumbir ante las descabelladas aspiraciones de unos cuantos.

Al endosar las más de dos millones de firmas al PLD, que pudieran traducirse en votos tangibles para el candidato que salga electo dentro de la organización política que lo ha llevado al poder en tres ocasiones, el jefe de la nación dio una señal clara, que no permite interpretación adicional alguna; ante todo esto, sabemos que el presidente no se dejará arrastrar por las emociones de algunos, sino que actuará consciente de lo lastimoso que puede ser su repostulacion para el Partido de la Liberación Dominicana y para el país, no porque pudiera ser un mal gobierno, sino por el hastío de ver las mismas caras de su tren gubernamental, con más poder, con más autoridad sobre los humildes, y con mas arrogancia.

Hasta el próximo comentario.

vea tambien:

Related Posts with Thumbnails