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¡Qué la memoria nos proteja!

Manolo Pichardo/Listín Diario

Me cuentan que a veces los traumas conducen a la pérdida de memoria. Si un fuerte golpe sacude la cabeza, puede causar daños físicos que lleven a la amnesia, que impidan recordar los acontecimientos que se produjeron con anterioridad al accidente, o, a perder de cuando en cuando las informaciones que se van acumulando en nuestro “disco duro”.
Pero no siempre el golpe físico debe intervenir para que olvidemos. El psicológico puede tener un impacto tan grande que, para conservar la salud mental que puede trastornar un desagradable recuerdo, la máquina humana busca protección en el vacío que esconde los hechos, o el hecho, que pudo poner en juego la cordura.
Lo peligroso de este mecanismo de protección es que con él (el olvido al golpe), podemos borrar la causa que nos condujo a que se produjera, y como consecuencia se puede llegar al punto o lugar que creó las condiciones para que el accidente se consumara, por lo que se corre el riesgo de tropezar por segunda vez y volver a caer, un error que, del vacío manejable, nos podría conducir al abismo sin retorno.
Hay traumas físicos y psicológicos colectivos que ha sufrido el pueblo dominicano durante su historia republicana, y la amnesia colectiva se ha activado como mecanismo de protección; pero el prolongado refugio en ella, en ocasiones le empujó por los mismos acantilados que le ha puesto al borde de la desintegración, no consumada por el sacrificio de los que pusieron en riesgo su salud, conservando los duros acontecimientos en sus tercas memorias para, en el momento oportuno, socializarlos frente al peligro.

Hace poco que el precipicio parecía tragarse al país, pero nadie, absolutamente nadie, escapó a la amenaza y a los hechos consumados que nos hicieron pobres y muy pobres. Agonizábamos ante el inminente impacto con el azaroso camino que no parecía tener retorno, pero que encontró la mano ágil del presidente Fernández y el PLD, que evitó el colapso.

Los memoriosos, sabedores de que la amnesia prolongada pone en peligro la sobrevivencia individual y colectiva, tienen el deber de colocar en inmensos escaparates las páginas abiertas de los acontecimientos traumáticos, que condujeron a algunos a refugiarse en la desmemoria, porque el terrorífico sumidero no puede aparecer de nuevo en nuestros caminos, aunque por suerte para todos, Danilo Medina tiene diques para impedir que nos vayamos por donde corren las aguas cloacales.

En esta coyuntura, recurrir a la memoria es un acto de responsabilidad ciudadana y patriótica, porque los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetir sus errores.





Diez Razones por las que E.E. U.U. está condenado a repetir la crisis




Seguro que sabe lo que dijo George Santayana (filósofo español-estadounidense) sobre las personas que olvidan el pasado. Pero somos incluso aún más tontos. Estamos condenados a repetir el pasado no porque lo hayamos olvidado, sino porque nunca hemos aprendido las lecciones.


Por: Brett Arends
La última crisis financiera no terminó, pero ya podríamos empezar a prepararnos para la próxima.
Lamento ser pesimista, pero está a la vista. ¿Por qué? Aquí tiene diez razones.
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1. De la última crisis, estamos aprendiendo las lecciones equivocadas. La burbuja inmobiliaria, ¿en realidad fue causada por Fannie Mae, Freddie Mac, la Ley de Reinversión en la Comunidad, Barney Frank, Bill Clinton, los “liberales”, y así sucesivamente? Eso es lo que ahora alega un creciente ejército de personas. Sólo hay un problema. Si es así, ¿cómo es entonces que también hubo una gigantesca burbuja inmobiliaria en España? ¿Y qué decir acerca de las enormes burbujas inmobiliarias en Irlanda, el Reino Unido y Australia? ¿Todo lo provocó Barney Frank? ¿Y las burbujas por toda Europa del Este y otras regiones? Me reiría, pero decenas de millones de personas son engañadas por este artificio que es promovido con el propósito de cubrir a los verdaderos culpables para que puedan escapar. Y está funcionando.
2. Nadie fue castigado. Ejecutivos como Dick Fuld, de Lehman Brothers, y Angelo Mozilo, de Countrywide, junto con muchos otros, se llevaron cientos de millones de dólares en efectivo antes de que el barco se estrellara contra las rocas. Prestamistas depredadores y deshonestos prestamistas hipotecarios hicieron millones de dólares en ganancias ilícitas. Sin embargo, no están en la cárcel. Ni siquiera son sometidos a un proceso penal. Salieron impunes. Como regla general, cuanto peor se haya comportado uno entre 2000 y 2008, mejor ha sido tratado. Y por eso volverán a hacerlo. Está garantizado.
3. Los incentivos siguen siendo deshonestos. La gente ajena al mundo de las finanzas -desde respetados analistas políticos como George Will hasta la gente común- todavía no puede entenderlo. Las reglas de Wall Street no son las mismas que en el resto de la sociedad. El tipo que maneja un banco en Wall Street no está expuesto la misma ecuación de “riesgo/recompensa” que, digamos, un tipo que maneja una tintorería. Tomemos todas nuestras imágenes mentales de la empresa de libre mercado estadounidense y pongámoslas a un lado. Esto es totalmente diferente. Para la gente de Wall Street, si sale cara, ganan, y si sale ceca, vuelven a tirar. Gracias a las acciones restringidas, las opciones, el juego de las bonificaciones, la titularización, estructuras de comisiones, transacciones con información privilegiada, ser “demasiado grande para quebrar” y la responsabilidad limitada, se les paga para comportarse de forma imprudente y pierden poco -o nada- si las cosas salen mal.
4. Los árbitros son corruptos. Se supone que tenemos un sistema de libre empresa amparado en la ley. Con un único problema: los jugadores pueden sobornar a los árbitros. Imaginemos que eso ocurriera en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL, por sus siglas en inglés). Los bancos y otros sectores colman de enormes cantidades de dinero al Congreso, los presidentes y todo el establishment de ayudantes, asesores y parásitos de Washington. Lo hacen a través de contribuciones de campaña. Lo hacen a través de US$500.000 en honorarios por conferencias y privilegios en una mesa de directorio a la hora del retiro. Y lo hacen gastando fortunas en grupos de lobby así uno sabe que si se portan bien cuando están en el gobierno, también pueden obtener un trabajo de US$500.000 al año como cabildero al jubilarse. ¿Qué tan grandes son los sobornos? El sector financiero gastó US$474 millones sólo en lobby el año pasado, según el Center for Responsive Politics (una organización independiente y sin fines de lucro con sede en Washington DC).
5. Las acciones se han disparado otra vez. El índice de Standard & Poor’s 500 se duplicó desde los mínimos de marzo de 2009. ¿No es una buena noticia? Bueno, sí, hasta cierto punto. Porque es cierto que en gran parte se debe al deterioro del dólar (cuando el dólar baja, Wall Street sube, y viceversa). Y nos olvidamos de que hubo enormes alzas en Wall Street en el marco de los mercados bajistas de las décadas de 1930 y 1970, al igual que en Japón en la de 1990. Sin embargo, el auge del mercado, dirigido en especial hacia las acciones más riesgosas y de peor calidad, aumenta los riesgos. Deja a los inversionistas menor margen para las sorpresas positivas y mucho más lugar a la decepción. Y las acciones no son baratas. La rentabilidad por dividendo en el S&P es sólo de 2%. De acuerdo con una medición de largo plazo -”la teoría de la q de Tobin”, que compara los precios de las acciones con el costo de reposición de activos de la empresa- las acciones están ahora cerca de 70% por encima del promedio de las valoraciones. Además, en EE.UU. tenemos el envejecimiento de la población del “baby boom” de posguerra, que todavía tienen muchas acciones y que van a venderlas a medida que se acerquen a la jubilación.
6. La bomba de tiempo de los derivados es más grande que nunca, y en cuenta regresiva. Justo antes del colapso de Lehman, en lo que ahora llamamos el punto más alto de la última burbuja, las empresas de Wall Street llevaban riesgosos derivados financieros en sus libros, por un valor astronómico de US$183 billones (millones de millones). Eso representaba 13 veces el tamaño de la economía de Estados Unidos. Si suena una locura, lo era. Desde entonces, hemos tenido cuatro años de pánico, una presunta reforma y el retorno a la sobriedad financiera. Ahora bien, ¿a cuánto asciende cifra ahora? Unos US$248 billones. En serio. Ah, los buenos tiempos.
7. El antiguo régimen está al mando. Me tengo que reír cada vez que escucho a los republicanos despotricar porque Obama es “liberal” o “socialista” o comunista. ¿Están bromeando? Obama es un Bush. Un poco más parecido al más viejo que al más joven. Pero veamos quiénes siguen manejando la economía: Bernanke. Geithner. Summers. Goldman Sachs. J.P. Morgan Chase. Hemos tenido al mismo establishment a cargo desde al menos 1987, cuando Paul Volcker se retiró como presidente de la Reserva Federal. ¿Cambio? ¿Qué “cambio”? (E incluso lo poco que teníamos era demasiado para Wall Street, que en 2010 se compró un Congreso nuevo y más obediente).
8. Ben Bernanke no entiende su trabajo. El presidente de la Reserva Federal hizo una asombrosa admisión en su primera conferencia de prensa. Citó el auge del índice Russell 2000 de acciones riesgosas con pequeña capitalización como una señal de que el “relajamiento cuantitativo” había funcionado. La Reserva Federal tiene por ley un doble mandato: bajar la inflación y bajar el desempleo. Ahora, al parecer, tiene una tercera obligación: impulsar la cotización de las acciones de Wall Street. Esto es una locura. Se termina bien, me sorprenderé.
9. Estamos apalancando como locos. ¿Busca de una “burbuja crediticia”? Ya estamos en ella. Todo el mundo sabe acerca de la disparatada deuda federal, y del riesgo de que el Congreso no eleve el techo de la deuda. Pero eso es sólo una parte de la historia. Las corporaciones de EE.UU. han tomado prestado US$513.000 millones en el primer trimestre. Están pidiendo el doble de préstamos que a fines del año pasado, cuando la deuda corporativa ya estaba en alza. Los ahorristas, desesperados por obtener ingresos, van a comprar casi cualquier tipo de bono. No sorprende que los rendimientos de los bonos de alto rendimiento se hayan derrumbado. Basta de hablar acerca de que hay “efectivo en los balances”. Las corporaciones estadounidenses no financieras en general están profundamente endeudadas, en el orden de los US$7,3 billones. Eso es un nivel récord, y un aumento de 24% en los últimos cinco años. Y cuando se suman deudas de los hogares, la deuda pública y las deudas del sector financiero, el nivel de deuda alcanza al menos los US$50 billones. Más apalancamiento implica más riesgo. Es algo que está en la primera página de los manuales de economía.
10. Las sobras de la economía real en el tanque. La segunda ronda de relajamiento cuantitativo no ha conseguido nada notable a excepción de bajar el tipo de cambio. El desempleo es mucho, mucho más alto que lo que dicen las cifras oficiales (por ejemplo, incluso la letra chica del Departamento de Trabajo de EE.UU. admite que uno de cada cuatro hombres de mediana edad carece de empleo a tiempo completo, lo que es asombroso). Nuestro déficit de cuenta corriente es de US$120.000 millones al año (y no se ha registrado superávit desde 1990). Los precios inmobiliarios están en caída, sin recuperarse. Los salarios reales están estancados. Sí, la productividad aumenta. Pero eso, irónicamente, también ayuda a reducir el empleo.
Seguro que sabe lo que dijo George Santayana (filósofo español-estadounidense) sobre las personas que olvidan el pasado. Pero somos incluso aún más tontos. Estamos condenados a repetir el pasado no porque lo hayamos olvidado, sino porque nunca hemos aprendido las lecciones.








Sacado del Blog UMBRAL

Candidatura invencible


16 de mayo de 2011

La fortaleza de Danilo Medina, pre-candidato a la presidencia del Partido de la Liberación Dominicana PLD, está llevando a que sus contendores se llenen de terror, hasta llegar al extremo absurdo y desesperado, de incubar y llevar a cabo la descabellada idea de conformar un frente que trabaje en contra de que Medina alcance la nominación en los adentros de su franquicia política; al parecer, los artífices de ese conato, han perdido la perspectiva política, y es que ese hecho pudiera convertirse en un boomerang; esto es así, porque lejos de hacer daño, pudieran estar sembrando en la percepción de los electores peledeistas, que la candidatura del ex ministro de la presidencia, es invencible y que ante los umbrales de una derrota que cada día parece ser mas inminente, han decidido unir sus reducidas fuerzas para tratar de evitar lo inevitable.
Cuidado con esa espada de doble filo, porque al sacarla pueden autolacerarse, y las cicatrices les recordarían su inmadurez para intentar agenciarse el apoyo de las masas del partido morado.

Hasta el próximo comentario.
Obed pichardo.-

La izquierda democrática (15)


Manolo Pichardo

La consigna de “Europa a dos velocidades” que la UE levantó con la intención de terminar con el estancamiento que afectaba el avance del proceso unificador y que se sustentó en un programa que tuvo como propósito destrabar los desacuerdos que generaban las asimetrías económicas, debe ser asumida por los países que componen el Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

Así las cosas, Belice, que tiene objeciones para integrarse a los órganos políticos del sistema alegando que su tamaño no le permitiría, por ejemplo, tener una representación similar al resto de los países que integran el Parlamento Centroamericano, PARLACEN, porque su presencia en esta entidad de carácter regional superaría en número al congreso de su país, debería acogerse a las facilidades que da el nuevo Tratado Constitutivo para contribuir con el avance del proceso integracionista.

Lo propio podría ocurrir con Costa Rica que se niega a pertenecer a los órganos políticos del sistema por razones diferentes. Ellos piensan que deben acogerse a los pasos clásicos de los procesos de integración que son: acuerdo de libre comercio, como primer paso; unión aduanera, como segundo; mercado común, como tercero, y por último, la unión política, que implicaría un parlamento y un banco regionales, y lo que se deriva de la existencia de estos.

Si los europeos caminaron por la ruta a que aspiran los costarricenses se debe a que razones económicas y no políticas le colocaron en la vía de la integración, cuestión que no ocurrió en el istmo, porque allí siempre ha estado marcada por cuestiones que si bien han rozado lo económico, el móvil fundamental anida en lo político.

En todo caso, de lo que se trata es de buscar salidas apropiadas para impedir un nuevo desgajamiento. El esfuerzo político debe provocar lo contrario, pues no sólo el istmo puede trabajar en la construcción de un espacio regional capaz de hacer frente a los desafíos que representa la creación de grandes bloques económicos y el surgimiento de nuevas potencias en el hemisferio y el mundo, sino que la parte insular de Centroamérica debe sumarse, para que de a poco, diseñemos una comunidad con espacio para las oportunidades.

Moverse en el terreno de la integración subregional tiene más posibilidades de éxito que la unión latinoamericana, ya que agotar el primer proceso nos llevará al segundo.

No resulta difícil para el progresismo en esta subregión arar en el terreno de la integración ya que la historia y la cultura ístmica son un aliado fundamental a la hora de concertar acuerdos y alianzas con el capital que sabe de los riesgos que corre si la aldea global sigue rindiéndose a los pies de las transnacionales que les arrinconan, y cuando es posible, les dejan participar del festín en calidad de socios pobres.

La izquierda democrática (14)


Por Manolo Pichardo

Razones históricas más que coyunturales explican el proceso de integración centroamericana, de ahí que el tema ideológico no marca en modo alguno, el interés del istmo por avanzar hacia la concreción definitiva de una unión que trascienda lo económico para abarcar lo político y cultural, como piensan los sectores más avanzados en la subregión.

Por ello, aquí los intereses del capital nacionalista de nuevo rostro y el progresismo en sentido general, pueden arribar a acuerdos con sectores conservadores para avanzar en la integración, como lo han concebido los istmeños desde que en 1821 decidieron construir una república democrática y moderna que no perduró, debido a que muchos de los líderes de entonces preferían ser cabeza de ratón y no cola de león, vocación que desgajó en cinco naciones el proyecto unionista que intentó sostener Francisco Morazán.

El espíritu integracionista del Presidente que dio su vida por restaurar el proyecto de una Centroamérica continental unida, se paseó de forma constante inspirando a uno que otro ciudadano con la intención de reeditar, por la vía de los acuerdos, sin el uso de la fuerza, el Estado confederado reencausado en 1991 con la firma del Protocolo de Tegucigalpa que venía precedido de 20 convenios que procuraban en principio crear una zona de libre comercio.

Visto el asunto desde este prisma histórico, resultaría fácil colegir que la integración, instrumento económico de que echamos manos para alcanzar el desarrollo los países de mercados pequeños como los centroamericanos, tiene más posibilidades de avanzar que allí donde no ha habido una cultura integracionista.

Esta facilidad despeja, como afirmé, las turbulencias ideológicas que pudieran surgir entre los que sustentan un nacionalismo social de mercado y las oligarquías dependientes del capital extranjero, que quieren mantenerse como utensilios de mesa que llevan a la boca de obesos capitales foráneos la comida de los famélicos productores nacionales.

La fuerza de la cultura integracionista que se ha venido forjando a lo largo de los años, mas el empuje coyuntural de buscar protección en acuerdos subregionales que nos blinden de la agresividad de los mercados que disponen hoy día de barreras arancelarias más débiles, pueden conjugarse para darle velocidad a una integración progresista en la Centroamérica ístmica e insular.

La izquierda democrática (13)

Manolo Pichardo | perspectivaciudadana.com | 08-04-2011
La desconfianza al Área de Libre Comercio para las Américas, ALCA, no sólo salía de las entrañas de los políticos de izquierda de América Latina, sino que movimientos sociales y todo tipo de organizaciones no gubernamentales sentían sospecha en razón de que las negociaciones no eran públicas ni democráticas, y por tanto pensaban que se trataba de una conspiración de los grandes capitales y de los EE.UU para imponer sus reglas de juego en todo el continente o colar su “Caballo de Troya” en el vientre de nuestros pueblos.

No podemos olvidar que el proceso de discusión del proyecto se da en medio del esquema unipolar que dejó por herencia el derrumbe del muro berlinés y la euforia de un capitalismo que se volvió arrogante, y que, mediante los organismos financieros internacionales, comenzó a mostrar su lado salvaje, imponiendo, ante una humillada y desarticulada izquierda, políticas de abandono hacia las grandes mayorías.

La fortaleza del capitalismo se constituyó en debilidad, ya que su arrogancia le llevó a imponer el sufrimiento con medidas de desamparo social que hizo despertar a los sectores progresistas que les trasquilaron e impidieron que hurtaran su lana; y lo hicieron convocando al progresismo junto a su espíritu combativo con la finalidad de articular una estrategia de alianza entre el capital nacional y el nacionalismo democrático, para poner freno a los que pretendían constituirse en amos y señores de la aldea global que describieron Marshall McLuhan y Bruce R. Powers.

Aniquilado el proyecto ALCA, los sudamericanos se concentraron en el Mercosur, conscientes de que la integración viene a ser un instrumento idóneo para definir proyectos subregionales de desarrollo que impidan que Uruguay y Paraguay, por ejemplo, se conviertan en naciones inviables; ya que el tamaño de sus economías no le permitiría de forma aislada alcanzar el desarrollo.

El Mercosur, que tiene como miembros a Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay; como países asociados a Chile, Perú, Colombia y Ecuador, y en proceso de incorporación a Venezuela y Bolivia, va avanzando hacia la unión aduanera con la intención de llegar al mercado común, aunque para ello tendrá que armonizar algunas leyes y manejar en conjunto políticas macroeconómicas y sectoriales.

El Parlamento del Mercosur (Parlasur) es el órgano político de ese esquema de integración subregional con 18 diputados por país, designados por los parlamentos nacionales; pero que durante este año, 2011, serán electos mediante el voto popular y se aplicará la proporcionalidad de acuerdo a la población de cada país integrante, un paso que le da fortaleza al órgano y al propio sistema de integración por el que van apostando los hermanos del sur que no encontraron nicho en el ALCA ni se pudieron acomodar en el ALBA.

•El autor es periodista, dirigente del Partido de la Liberación Dominicana y diputado al Parlamento Centroamericano -PARLACEN-.

mapich@gmail.com

La izquierda democrática (12)

Por Manolo Pichardo Listín Diario 01/04/2011.- La idea de la creación del Área de Libre Comercio de las Américas, ALCA, nace en momentos que la izquierda democrática en América Latina se comienza a abrir espacio hacia los gobiernos de la región casi con efecto dominó, lo que imposibilitó que el proyecto, armado por los Estados Unidos y oficializado en 1994 en Miami, se implementara. Pero América Latina, que comenzaba a sacudirse de sus oligarquías dependientes para suplantarla por dirigentes que asumieron el nacionalismo democrático, no veía transparencia en la propuesta. Sospechaba que el abatimiento de las barreras arancelarias procuraba apoderarse del mercado que está al sur por lo que exigían transparencia y acceso real al mercado estadounidense. Néstor Kirchner y Lula da Silva eran portavoces de este discurso, pero el presidente venezolano Hugo Chávez y sus partidarios, eran aún más desconfiados y advertían que la propuesta de la formación de un gran mercado hemisférico buscaba apoderarse de los recursos estratégicos de América Latina, específicamente de la inmensa reserva de agua que, a juicio de expertos, escasearía en el norte y, como consecuencia, desataría conflictos sociales y políticos de imprevisibles desenlaces en la patria de Lincoln. La desconfianza de la izquierda latinoamericana respecto del proyecto, viene justificada en las decenas de intervenciones militares, golpes de Estado, operaciones encubiertas para derrocar gobiernos progresistas, electos mediante el voto popular que han perpetrado los Estados Unidos en más de un siglo, sin importar que la Casa Blanca esté ocupada por un demócrata o un republicano. Los esfuerzos por el ALCA murieron frente a las dudas de un vecino con historias de atropello y la daga de la Alternativa Bolivariana para las Américas, ALBA, que tampoco encontró el camino hacia su concreción, quizá porque la incontinencia verbal del presidente Chávez, su principal promotor, no hacía sentir cómodos al resto de los líderes de izquierda con lenguaje más moderado, menos perturbador para el mercado y el capital, o tal vez porque preferían apostar a procesos de integración menos ambiciosos como el Mercosur, por ser más fácil de administrar.

La Izquierda Democratica 11

Manolo Pichardo perspectivaciudadana.com 25-03-2011 La integración, como herramienta económica de última generación, ha sido útil a los propósitos de desarrollo de los europeos que decidieron caminar juntos para constituirse en un inmenso mercado de 500 millones, lo que le convirtió en la unidad geoeconómica con mayor Producto Interno Bruto del planeta, superando por poco a los Estados Unidos. La unión de los 27, arropados en el manto político de la UE, creó una comunidad que revitalizó el peso político del llamado viejo continente. Independientemente del impacto que haya tenido la crisis financiera del 2009 en algunos países de la zona euro, cambiando el desempeño económico que había mostrado la comunidad, los números que se exhibían daban cuenta de lo acertado que resultaba haber iniciado 50 años atrás, un proceso de integración que comenzó por lo económico y que en los acuerdos de Maastricht se enrumbó hacia lo político; pues resulta que según el presidente del Banco Central Europeo, luego de 10 años de creación de esa institución, se generaron en la Unión 16 millones de puestos de trabajo, un millón más que en los Estados Unidos y tres veces más que en igual período antes de su creación. La izquierda democrática no puede huir del capital ni del mercado; como tampoco puede, o no debe, si quiere trabajar para mejorar las condiciones de vida de las mayorías, despreciar a la burguesía nacional ni a la integración regional, porque son medios y activos que nos brinda la realidad de un mundo abierto y cada vez más competitivo, para alcanzar el desarrollo de nuestros pueblos, siempre y cuando sea protagonista de primer orden en este proceso para no dejarlo en manos de los grandes capitales, comerciantes y especuladores, cuyo interés navega hacia donde vayan las corrientes del dinero fácil. Por ello, como ha planteado para el caso del proceso de integración centroamericano, el socialcristiano Vinicio Cerezo, ex presidente de Guatemala, “los procesos de integración no pueden ser simples acuerdos comerciales entre empresarios y gobiernos para que los primeros se hagan más ricos”, deben ser pactos que involucren a los pueblos como actores fundamentales que activen para diseñar junto al resto las políticas sociales que garanticen crecimiento con desarrollo. No hay que andar con la nostalgia a cuestas y aferrarse a los modelos que sucumbieron por no dar respuestas adecuadas a los problemas económicos y sociales de nuestros pueblos. No hay que despreciar todo lo que las diferentes plataformas económicas ofrecieron a la humanidad. Los dogmas no pueden encontrar brecha a la hora de construir espacios para el bienestar colectivo, porque el propósito de la izquierda, no importa la coyuntura histórica en la que le toque accionar, es defender los intereses de las mayorías, procurando siempre la justicia social y económica. •El autor es periodista, dirigente del Partido de la Liberación Dominicana y diputado al Parlamento Centroamericano -PARLACEN-. mapich@gmail.com Blog: http://www.mapich.blogspot.com/

La sabiduría de Leonel


Obed Pichardo.- 28 de marzo de 2011

Cual jefe de una tribu, que al sentirse agotado decide actuar con sabiduría, y antes de convertirse en un árbol caído, prefiere convertirse en el chamán de su pueblo, abriendo paso al más brillante de sus compañeros.

El presidente Fernández, tras su discurso en aquel magno evento celebrado el pasado domingo, va perfilándose como el libro más sabio de consultas, el Dalai Lama de la Republica Dominicana, la reserva política más importante de nuestro país; aquel discurso, tal vez abrumador y desalentador para los que andan detrás de su reelección personal, pero que llenó de aliento a todos aquellos que creemos en las oportunidades y en los relevos en el momento oportuno; fue magistral, en el que pudimos percibir un verdadero derroche de humildad y respeto a las reglas de juego.

Muchos no entendieron el mensaje, y es que el primer mandatario de la nación no puede darse el lujo de echar a perder su autoridad, el jefe de estado debe mantener las expectativas, pero esto no quiere decir que se encamine a violar la constitución que él mismo auspició; la experiencia acumulada del gobernante no le permitirá sucumbir ante las descabelladas aspiraciones de unos cuantos.

Al endosar las más de dos millones de firmas al PLD, que pudieran traducirse en votos tangibles para el candidato que salga electo dentro de la organización política que lo ha llevado al poder en tres ocasiones, el jefe de la nación dio una señal clara, que no permite interpretación adicional alguna; ante todo esto, sabemos que el presidente no se dejará arrastrar por las emociones de algunos, sino que actuará consciente de lo lastimoso que puede ser su repostulacion para el Partido de la Liberación Dominicana y para el país, no porque pudiera ser un mal gobierno, sino por el hastío de ver las mismas caras de su tren gubernamental, con más poder, con más autoridad sobre los humildes, y con mas arrogancia.

Hasta el próximo comentario.

¿RESURRECCIÓN, O MEDIOCRIDAD DEL OPONENTE?


Por Obed Pichardo 17-3-11

Tras la victoria obtenida por Hipólito Mejía en los pasados comicios internos del Partido Revolucionario Dominicano, no salgo de mi asombro al escuchar opiniones diversas acerca de lo que muchos llaman ¨LA RESURRECCION¨ del líder perredeísta, pero… ¿Estaría bien empleado este término tan apasionado? Para mí la resurrección seria un acontecimiento sobrenatural, que solo lo podría facilitar el hecho de que estuviéramos muertos; en el caso que le ocupa al presidente mejía, a lo interno de su partido, nunca estuvo ante los umbrales de un milagro; porque nunca estuvo muerto.

Pero algunos alegan que el supuesto mal manejo del gobierno del Presidente Fernández ha despertado a la ¨bestia¨, irónicamente, esto lo dicen los mismos que formaron parte de aquella gestión gubernamental histórica en cuyo periodo, que pareció ser eterno, los Supermercados fueron bautizados por el pueblo dominicano con el nombre de ¨la casa del terror¨

Lo cierto es que en el partido blanco no se ha podido definir a los que realmente llevan las riendas de ese organismo político partidario, pero no es menos cierto que el extinto líder perredeista José Francisco Peña Gómez; antes de su deceso, en cierto modo, había confiado el jacho al ¨Guapo de Gurabo¨.

La cara dura, la incompetencia, la ausencia de carisma, la falta de conocimiento de lo que define a un líder político, la posibilidad de que Miguel pudiera convertir al PRD en una organización política de elites, y… ¨los perros de mamá Belíca¨, favorecieron a Mejía para alcanzar la nominación discutida a lo interno de su partido; hecho este que nos permite ver con toda claridad que ningún elemento externo tuvo protagonismo, ni incidió en lo mas mínimo para que en las interioridades del partido del jacho prendío las preferencias de sus prosélitos se inclinaran hacia el tipo conocido por la frase: ¨el que quiera comer huevos baratos, que los ponga¨

Hasta el próximo comentario.

La izquierda democrática (9)


LISTIN DIARIO 11-3-11 Manolo Pichardo



Cuando Domingo Perón, en sus discursos en 1944 planteaba que para alejar a los trabajadores de las influencias revolucionarias había que integrarlos al sistema como consumidores, lo hacía desde la óptica que le llevó a mostrar sus simpatías por el nacional socialismo de Mussolini y las posturas anticomunistas que sustentó a inicios de su carrera política.

En el contexto creado tras el colapso del Socialismo Científico, la pérdida de influencia de la socialdemocracia y el fracaso del neoliberalismo, lo de convertir a los que venden su fuerza de trabajo en ciudadanos con capacidad de compra, tiene un sentido distinto si partimos del hecho de que la izquierda socioliberal, fraguada bajo los escombros de los proyectos revolucionarios y la arrogancia del capitalismo salvaje, está en el deber de asumir aquel mensaje de Perón dentro de la estrategia de desarrollo nacional junto a los dueños del capital.

El socialiberalismo, que no es más que una izquierda reformista ante la imposibilidad de reconstruir el socialismo porque las condiciones objetivas y subjetivas no están dadas, entiende que no puede prescindir del mercado, pero que el Estado debe estar presente para corregir las distorsiones que sus fuerzas generan en perjuicio de las grandes mayorías, cuestión que se revierte contra los capitalistas que a la larga ven estancar sus negocios porque el mercado, cada vez más deprimido, no puede demandar de los bienes y servicios que generan.

El giro a la izquierda de algunos empresarios que como en el caso de la República Dominicana, han reclamado al gobierno incrementar el gasto social, no lo hacen por sensibilidad hacia los sectores populares, como lo dejó claro Domingo Perón en sus discursos, sino porque el ciclo económico y comercial que les lleva a producir riquezas se cierra y la única salida para seguir ganando es poniendo a ganar a todos, cuestión que durante las décadas de los 80 y 90 no podían ver los burócratas del gobierno y las clases dominantes y/o gobernantes que levitaban en medio de la borrachera de los números, del crecimiento que cacareaban (y cacarean) para ponerlo de fachada.

Los políticos y los partidos que tenían como base de sustentación a las fuerzas sociales de derecha que se refugiaron en el neoliberalismo, gobernaron sin visión de futuro y metieron al capitalismo en su peor crisis en los últimos 80 años; para salvarlo debieron recurrir a medidas de izquierda, a Keynes, e incluso al bolsillo de los ciudadanos y ciudadanas de a pie: a los consumidores.

Para que no se rompa el ciclo que acumula capital, los empresarios deben procurar una alianza con la izquierda socioliberal, pues como dice Luiz Carlos Bresser-Pereira: “Öel empresario podrá ser de izquierda, siempre que su partido, una vez en el gobierno, sea capaz de gobernar el capitalismo de forma más competente que los capitalistas”. Lula, los Kirchner, Vázquez y otros izquierdistas han demostrado administrar el capitalismo con más eficiencia que los capitalistas.

Capital Social & Economía de Redes



Claudio Márquez | perspectivaciudadana.com | 03-03-2011

Hay dos principios dentro de la estrategia propagandística del precandidato presidencial del PLD, licenciado Danilo Medina, que expresan el sentir de la gran mayoría nacional. Estas dos concepciones son: orden y sentido de dirección.

En estos días en que las encuestan divulgadas por importantes medios de comunicación comienzan a situar al licenciado Medina en la delantera de la competencia electoral, muchos se preguntan ¿qué tipo de propuesta realizan los demás precandidatos y organizaciones políticas de la democracia dominicana de cara al 2012?

Siendo uno de los estrategas fundamentales del PLD, era lógico esperar que el proyecto del ex secretario de la Presidencia, Danilo Medina Sánchez, arranque con una sólida base de sustentación doctrinal e ideológica, en cuya perspectiva está sujeta la atención y solución a los principales problemas del país.

Capital Social & Economía de Redes parecen constituir dos principios claves en la campaña presidencial peledeísta para el 2012, situación que viene a encajar de manera cuasi perfecta, como dicen los abogados, frente a la realidad social, económica y política de la nación.

Siendo ante todo, un político de experiencia y de fino tacto, Medina evidencia la necesidad de motorizar la economía de la nación y. al propio tiempo, conjugar el concepto de redes sociales para incorporar, no excluir, a la gente de su propio proceso de crecimiento y desarrollo.

Es la importancia de la propuesta de gobierno de Danilo Medina, lo que explica por qué el mismo va a 140 mil millas de distancia de los demás precandidatos políticos, sobre todo de los de los opositores tradicionales al PLD.

Los dos componentes de este artículo, es decir, Capital Social & Economía de Redes, van al unísono con la realidad de una sociedad, y una situación interna y externa, que requiere de la participación activa de la gente en la identificación y solución de sus problemas más acuciantes.

Dos de los promotores de la teoría del Capital Social, Michael Woolcock y Deepa Narcayan, asocian estrechamente los perfiles de sus planteamientos a las políticas sociales de desarrollo, pero también al crecimiento económico. Desde sus respectivas posiciones de gestión del Capital Social, estos dos autores ven, en primer lugar, que una sociedad organizada y sustentada en las normas funcionales y coherentes, abre un camino hacia un mejor estado de bienestar.

En segundo lugar, el planteamiento político asumido en esta oportunidad por el licenciado Danilo Medina privilegia la cuestión del principio Economía de Redes, en la que se destaca, además, la participación organizada y regulada de de los diferentes entes de la sociedad en la construcción de su futuro; así como la importancia de la información, la comunicación y el conocimiento en la gestación de un nuevo orden de participación democrática.

De cara al proceso electoral presidencial habrá por necesidad que hablar y distinguir entre el lenguaje o discurso sustentados por los principales aspirantes a la primera magistratura de la nación, pero – por lo que se observa – los planteamientos del influyente líder peledeísta dejan muy lejos a los políticos que reinciden en un contenido de campaña paternalista, divorciado totalmente del proyecto de construcción de la sociedad del futuro.

Capital Social & Economía de Redes ofrecen a la sociedad la oportunidad de encarrilar la complejidad de su desempeño económico e, incluso, de trazar y fijar definitivamente las bases de su desarrollo; dictaminar en qué disposición y voluntad se encuentran los diferentes entes sociales de la nación para sumarse aun proyecto de nación más segura, más organizado y, sobre todo, en capacidad de afrontar sus debilidades económicas históricas y coyunturales.

En virtud de que la propuesta del licenciado Danilo Medina parte de un enfoque racional sobre el comportamiento histórico de la sociedad y la economía dominicana, en su planteamiento se se privilegia el factor inherente a la formación educativa y técnica, alrededor de la cual se proyecta el nacimiento y sostenimiento del nuevo modelo económico.

En el contexto de los señalamientos públicos hechos por el licenciado Danilo Medina resalta la forma en que los segmentos dirigenciales de la sociedad, los grupos empresariales, los profesionales, los sectores de clase media y los propios trabajadores con conciencia de clase, pasan a identificarse con su proyecto y a crear las condiciones para el establecimiento de un régimen productivo fundamentado en el saber, el orden y el sentido de dirección.

El otro aspecto contenido en la propuesta electoral del licenciado Medina lo encontramos en su llamado a la unidad. Un planteamiento que, contrario a lo que pudiera percibirse, no toca exclusivamente la situación coyuntural del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), la cual ha comenzado, por suerte, a ser superada por la capacidad de su alta dirección.

La unidad es una herramienta vital para la consecución de los objetivos de desarrollo y crecimiento estratégico de la sociedad, por lo que el propio precandidato presidencial peledeísta se ha encargado de señalar en los medios de comunicación que su propuesta es una propuesta de Partido, con la finalidad de enderezar la marcha histórica y coyuntural de la nación.

Woolcock y Deepa Narcayan, los conceptuólogos con mayor fundamento teórico sobre el Capital Social & la Economía de Redes, saben perfectamente de dónde cojean las sociedades modernas, las naciones subdesarrolladas y cómo el fenómeno de la dispersión estatal afecta y retrasa los niveles de integración necesarios para empujar el desarrollo y el bienestar económico.

•El autor es periodista.

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