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El presidente Fernández responde cuestionario que le entregó El Nacional


EL NACIONAL 10/06/09


LF: crisis evidencia bancarrota sistema


Escrito por: JOSE MIGUEL MONTERO (j.montero@elnacional.com.do)


El presidente Leonel Fernández dijo hoy que la crisis financiera global evidencia la bancarrota del sistema que ha puesto en riesgo la estabilidad económica mundial, la paz social de los pueblos y la gobernabilidad política de las naciones.
Afirmó que en la actual crisis global han intervenido diversos factores, como son fallas en la aplicación de normas internacionales válidas de contabilidad, conflictos de intereses por parte de las agencias calificadoras de riesgos y cambios en la legislación bancaria que han resultado perjudiciales, como la de haber equiparado los bancos comerciales de depósitos con los bancos de inversión.
***
“Se hace necesaria una nueva arquitectura financiera”
“Nunca me he propuesto ser esto o aquello”
En Números
480 trillones de dólares representa la” riqueza” fundamentada en papeles.
***
Agregó que han fallado también los mecanismos de regulación, ha habido falta de transparencia e imperado la corrupción abierta y desenfrenada.
Destacó que no habrá manera de explicar cómo se pudo crear una riqueza ficticia, fundamentada sólo en papeles.
Fernández contestó un cuestionario escrito de cuatro preguntas que le fue entregado el miércoles por el director de este diario, Radhamés Gómez Pepín, tras el almuerzo con ejecutivos de medios de comunicación a quienes dio explicaciones sobre el problema energético dominicano.
El texto de las preguntas y de las respuestas del presidente Fernández es el siguiente:

¿Cuáles serían sus planes cuando deje el Gobierno en el 2012? Se ha hablado de que se presentaría como candidato a la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA), ¿O se dedicará a preparar su plataforma para el 2016?

- No puedo indicarle, de manera concreta, cuáles serían mis planes en este momento porque mis esfuerzos, y el de todo el gobierno, están concentrados en relanzar la economía dominicana en un contexto de crisis global, como la que nos afecta. Una vez podamos, a corto plazo, sortear la actual crisis por la que atravesamos, como resultado de la crisis económica y financiera mundial, de lo que se trata es de impulsar los programas sociales del Gabinete Social, dirigidos a disminuir la pobreza, la generación de empleos y ejecutar los proyectos de expansión en la generación de energía eléctrica, fortalecer y mejorar el área de distribución y comercialización del servicio, de manera que en tres años avancemos a la consolidación de la mejoría en el servicio de energía eléctrica. Debemos culminar la segunda fase de la Cumbre por la Unidad Nacional para darle cuerpo a la Estrategia Nacional de Desarrollo, proyecto en el que se trabaja arduamente.
Por otro lado, cuando abandoné la Presidencia de la República en el año 2000 me dediqué a impulsar la Fundación Global Democracia y Desarrollo, una entidad que ha ganado su espacio en la sociedad, sirviendo como entidad motora de los debates acerca de los distintos temas, nacionales e internacionales, que interesan al país. Lo que haga fuera de ese proyecto, serán las circunstancias las que indicarán. Nunca me he propuesto ser esto o aquello, sino que trabajo con tesón para conseguir las metas a las que aspira el pueblo dominicano.
A propósito de la reforma constitucional, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, doctor Jorge Subero Isa, ha dicho que la sociedad “llorará lágrimas de sangre” si se aprueba una sala de Garantías Constitucionales, como propuso el Poder Ejecutivo, ¿Qué opinión le merece?
-La actual reforma constitucional que conoce la Asamblea Revisora es fruto de la consulta, promoción y discusión más amplia que se haya hecho en la historia de la República acerca de un proyecto de esta naturaleza. Los distintos sectores nacionales, a través de sus voceros más genuinos, han participado de manera democrática en el debate del tipo de Constitución que requiere la República Dominicana. He dicho en otras oportunidades que la propuesta depositada en el Congreso Nacional es fruto de ese consenso y ese debate democrático, y una vez depositada en la honorable Asamblea Revisora es a los asambleístas a los que ha correspondido ratificar o enmendar la propuesta del Ejecutivo.
¿Qué perspectiva ve en la situación económica, tanto a nivel local como internacional?
Aunque la actual crisis financiera global es un fenómeno que se había venido incubando desde hace dos décadas, generalmente se considera que su actual forma de expresión se gestó a partir de la crisis inmobiliaria-hipotecaria de los Estados Unidos.
Si la crisis, efectivamente, tuvo su origen en el problema de las hipotecas de alto riesgo en los Estados Unidos, habría que hacerse un conjunto de preguntas. La primera sería: ¿a cuánto asciende, en su totalidad, el valor del mercado inmobiliario norteamericano?
Luego, dentro de la totalidad del valor de ese mercado, ¿a cuánto asciende el monto de las hipotecas de alto riesgo o subprime?
Con respecto a la primera interrogante, se sabe que el valor del mercado inmobiliario de los Estados Unidos llega a la cifra de 13 trillones de dólares. De igual manera, se estima que las hipotecas de alto riesgo representan un 20% del conjunto de ese mercado.
Ese 20% de los 13 trillones de dólares tendría un valor de 2.6 trillones de dólares.
Ahora bien, de acuerdo con el Informe Global de Estabilidad Financiera del Fondo Monetario Internacional, publicado en octubre del 2008, se establecía que las pérdidas de los préstamos eran de 1.4 trillones de dólares.
Por su parte, el Banco de Inglaterra, en otro informe señalaba que las pérdidas ocasionadas por las hipotecas de alto riesgo, en los Estados Unidos, la zona
Euro y el Reino Unido era de 2.8 trillones de dólares.
Un tercer estudio del Grupo Independent Strategy of London, de diciembre del 2008, sostiene que el impacto generado por la crisis inmobiliaria, a nivel global, alcanza 3.36 trillones de dólares.
Si la actual crisis financiera global fuese, como hasta ahora se ha informado, tan sólo una crisis de las hipotecas subprime del mercado inmobiliario norteamericano, ésta debería resolverse con una inyección de capitales equivalente a su valor, que bien podría ser de una cifra que oscila entre 1.4 y 3.36 trillones de dólares.
Más aún, podría pensarse que ni siquiera haría falta esa inyección de capitales, puesto que, en su colocación en los mercados, si bien algunas instituciones financieras las compraron, y por lo tanto, experimentaron pérdidas por ese valor, no es menos cierto que otras instituciones las vendieron, y por consiguiente, lo que hicieron fue recibir ingresos por ese valor.
Lo que queremos decir es que en esa operación financiera de colocación de activos tóxicos, como se les ha llamado a las hipotecas de alto riesgo, lo que se produjo fue una transacción financiera en la que el dinero pasó de las manos de unas instituciones financieras a otras.
En todo caso, supongamos que la hipótesis anterior carece de sentido. En ese caso, quedaría claro que el problema habría sido subsanado con una inyección de capitales a favor de las instituciones que han experimentado pérdidas por un monto equivalente a las mismas, esto es, en el rango de 1.4 a 3.36 trillones de dólares, como hemos indicado.
Ahora bien, desde que la crisis surgió y empezó a evolucionar, los gobiernos y los bancos centrales de Estados Unidos, de Europa y de economías emergentes, han estado colocando recursos frescos al sistema financiero equivalentes a 8 trillones de dólares, según diversos cálculos que se han hecho.
A pesar de eso, sin embargo, la crisis persiste.
En los Estados Unidos, el Departamento del Tesoro, otorgó recursos a dos instituciones financieras federales, garantes de los préstamos de la banca privada por un monto de 200 mil millones de dólares.
Para evitar la quiebra de la empresa de seguros American International Group (AIG), introdujo recursos por la cifra de 123 mil millones de dólares.
El Plan General de Rescate del Departamento del Tesoro, aprobado por el Congreso de los Estados Unidos, fue de 700 mil millones de dólares.
Por su lado, el Paquete de Estímulo del Presidente Barack Obama ha sido de 787 mil millones de dólares.
Las garantías de préstamos interbancarios facilitadas por la Reserva Federal, se elevan, a su vez, a 1.4 trillones de dólares.
A pesar de tal inversión de recursos financieros, que sólo en los Estados Unidos equivalen a 3.3 trillones de dólares, es decir, a la cifra máxima de pérdidas de préstamos hipotecarios analizada por el Independent Strategy of London.
En el caso del Reino Unido, también se han tomado importantes medidas para contener y revertir la crisis que azota al sistema financiero internacional.
350 mil millones de dólares fueron suministrados en garantías para que los bancos puedan obtener créditos privados.
400 mil millones fueron otorgados en préstamos a corto plazo a los banco por el Banco Central.
64 mil millones, a su vez, fueron colocados en los grandes bancos británicos por el Gobierno.
En total, en el Reino Unido, se han suministrado 814 mil millones de dólares para enfrentar la crisis financiera.
No obstante, la crisis siguió haciendo mucho daño a las grandes y las economías emergentes. En Alemania, el gobierno ha aportado 549 mil millones de dólares en garantía a los bancos. En Francia, se han ofrecido 400 mil millones de dólares en garantías para los préstamos interbancarios.
Además, un fondo de 55 mil millones para adquisición de acciones en las compañías. En Bélgica y Luxemburgo, 32 mil millones de dólares, mientras en Holanda, 36 mil millones de dólares y en España se creó un fondo de cerca de 70 mil millones de dólares al que podrán acceder los bancos privados.
En Islandia, para evitar el desplome de toda la economía, el gobierno proporcionó 20 mil millones de dólares.
En Corea del Sur, las autoridades, para apoyar a los bancos y a los exportadores, suministraron 130 mil millones de dólares.
Rusia, por su parte, 36.4 mil millones de dólares; y Brasil, 80 mil millones de dólares.
Cuando sumamos toda esta inyección de recursos provenientes de la zona euro y de algunas de las economías emergentes, se llega a la impresionante cantidad de 3.36 trillones de dólares.
Pero cuando, a su vez, sumamos lo suministrado en Estados Unidos y lo aportado por los países arriba mencionados, se totaliza la cifra de 8 trillones de dólares, es decir más de la mitad del PIB de los Estados Unidos, la economía más rica del mundo.
La primera vez que dentro de la actual crisis financiera global se pudo constatar la contaminación de los CDS fue en el caso de Lehman Brothers. En ese caso, los inspectores del Departamento del Tesoro y de la Reserva Federal quedaron en estado de perplejidad al comprobar que la situación de iliquidez e insolvencia del referido banco no se debía a un problema de hipotecas de alto riesgo, sino a una situación de afectación de los CDS.
Ante el pánico y considerando que la situación de Lehman Brothers era un caso singular e irrepetible, se permitió que quebrara. A los pocos días, sin embargo, surgió un segundo caso que ya no pudo eludirse: el de la empresa de seguros American International Group (AIG).
El malestar que estaba afectando el buen funcionamiento de la más grande empresa de seguros a nivel mundial, es decir, AIG, era, en efecto, una situación de invalidación de los CDS.
Pero en esta ocasión, a diferencia de Lehman Brothers, no se podía permitir que cayese en estado de quiebra. Por esa razón, es que, como hemos dicho, se intervino por parte de las autoridades norteamericanas con una operación de rescate de 123 mil millones de dólares.
Los 60 trillones que representan el valor de mercado de los CDS equivalen al producto bruto de la totalidad de los países del planeta, o también, a la totalidad de sus depósitos.
¿Cómo, pues, podrá enfrentarse con eficacia y revertirse la actual crisis financiera y económica mundial?
Hasta ahora, los distintos planteamientos que se han hecho, emanados del G-20, del Foro de Estabilidad Financiera y de la Comisión de la Unión Europea, se orientan en la dirección de establecer mecanismos de regulación de supervisión y de transparencia.
Esas medidas son válidas, pero por sí solas no están en condiciones de revertir la crisis, reactivar el dinamismo de la economía y restituir la confianza.
Previo a eso se requería erigir un dique de contención a la pendiente enjabonada por donde se deslizaba la economía mundial.
Para iniciar una etapa de superación de la actual crisis financiera global, además de volver a los fundamentos del manejo adecuado de los distintos indicadores macroeconómicos, es preciso volver a la raíz inmediata del problema y a la cadena de acontecimientos que se derivan de ella.
La raíz está, como reconocen todos los analistas del fenómeno, en la crisis inmobiliaria-hipotecaria. Pero, ¿en qué aspecto específico de dicha crisis?
Como punto de partida, pues, a la solución de la crisis financiera, sería preciso negociar una reestructuración de la deuda para cada usuario en particular. En esa negociación, se eliminaría el pago de intereses a tasa variable y se dejaría sin efecto la capitalización de la deuda.
Eso daría lugar a una revalorización del inmueble con respecto a la garantía hipotecaria. Los bancos no podrían alegar pérdidas. A lo sumo, lo que podría haber es una disminución de las expectativas de beneficio.
Parte de los fondos desembolsados por el Plan de Rescate del Gobierno de Bush, como del Paquete de Estímulo de la Administración Obama, podrían ir directamente a las familias embargadas a los fines de realizar amortizaciones a sus deudas con los bancos.
El reinicio del cumplimiento de sus obligaciones financieras por parte de los clientes en mora, contribuiría a generar liquidez y confianza en el sistema financiero.
En adición, el anuncio hecho recientemente en el G-20 de otorgamiento de recursos adicionales a las entidades federales crediticias, que servirían para apuntalar también a los intermediarios financieros, va en la misma dirección que la medida previamente indicada.
La situación más complicada podría presentarse en relación a los CDS. Pero, en vista de que el diagnóstico más negativo con relación al costo de la crisis de las hipotecas de alto riesgo alcanza la cifra de 8 trillones de dólares, en ningún caso la de los CDS pudiera ser superior, puesto que su función consistía en ejecutar el pago con el que no habría incumplido el deudor original.
Eso, entonces, ubicaría la crisis financiera global en un monto máximo de 16 trillones de dólares. Pero, como no todos los clientes incurrieron en default o incumplimiento de pago, eso equivaldría a decir que la cifra que determina la magnitud de la crisis tendría que ser, necesariamente, inferior a esos 16 trillones de dólares.
Lo que se requiere, por consiguiente, es un examen riguroso del estado de los CDS en el sistema financiero internacional. Los que no hayan sido ejecutados no deberían ser contabilizados, y ese solo hecho debería, por sí mismo, tender hacia una reducción del monto de la deuda acumulada, y, por lo tanto, de la magnitud de la crisis.
En la actual crisis financiera global han intervenido diversos factores. Ha habido fallas en la aplicación de normas internacionalmente válidas de contabilidad. Ha habido conflictos de intereses por parte de las agencias calificadoras de riesgos. Ha habido cambios en la legislación bancaria que han resultado perjudiciales, como la de haber equiparado los bancos comerciales de depósitos con los bancos de inversión.
Ha habido fallas en los mecanismos de regulación. Ha habido falta de transparencia. Ha habido corrupción abierta y desenfrenada.
En fin, lo que la actual crisis financiera global ha evidenciado, es la bancarrota de un sistema que ha puesto en riesgo la estabilidad económica mundial, la paz social de los pueblos y la gobernabilidad política de las naciones.
No habrá manera de explicar cómo se pudo crear una riqueza ficticia, fundamentada sólo en papeles, de 480 trillones de dólares, equivalente a ocho veces el producto bruto de las naciones del planeta.
Frente a todo eso, se hace necesaria la elaboración de una nueva arquitectura financiera internacional.
Pero esa nueva arquitectura financiera no puede ser la obra exclusiva del G-7, del G-8 o del G-20. Requerirá que sea la obra de todas las naciones del mundo, que son las que en estos momentos se encuentran afectadas, precisamente, por las malas políticas de los integrantes de esos clubes de la élite mundial.
Lo que se requiere es un G-192, y nos sentimos profundamente regocijados de que ya el Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Miguel D´Escotto, haya hecho una convocatoria de encuentro.
Aunque estamos viviendo momentos muy sombríos, de gran angustia e incertidumbre, no permitamos que muera la esperanza. Como ha ocurrido con anterioridad, la actual crisis también será superada, como en cada amanecer el día se impone a la noche. Hay signos esperanzadores que comienzan a verse y la República Dominicana lo que debe es, unidos todos los sectores en la Cumbre por la Unidad Nacional ante la Crisis Económica Mundial es adoptar un conjunto de medidas que surgieron de ese diálogo, es decir darle seguimiento a esas sugerencia, mientras esperamos que la comisión coordinadora trabaje, como lo está haciendo, en los preparativos para la segunda etapa de la Cumbre.
De lo que se trata en estos momentos es de formular una Estrategia Nacional de Desarrollo, que deberá ser sometida al Congreso Nacional en el mes de agosto, como parte de los trabajos de la segunda fase de la Cumbre.
El pacto con Miguel Vargas Maldonado ha recibido varias interpretaciones; algunos creen que prácticamente se trata del traspaso de mando de parte suya al Partido Revolucionario Dominicano (PRD), es decir, que algunos prevén una segura derrota del PLD en el 2012 y afirman que es una jugada para usted tener el camino despejado y volver al Gobierno en el 2016.
¿Cuál sería el perfil del candidato que pudiera garantizar el triunfo de su partido 2012?
El pacto firmado con el ex candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano no tiene otro propósito que el de buscar el mayor consenso posible de cara a la aprobación del proyecto de reforma constitucional que discute la Asamblea Revisora. Hemos planteado en el acuerdo firmado que la República Dominicana necesita una Constitución moderna, acorde con los cambios que se han registrado en el país en los últimos 30 años. Aspiramos a que la nueva Constitución sea el resultado de las aspiraciones de todos los dominicanos.
En lo que tiene que ver con la segunda parte de su pregunta, como presidente del Partido de la Liberación Dominicana he aspirado siempre a que nuestra organización juegue un papel airoso en todos los procesos electorales en que participe, y no hay razón para que en el futuro sea diferente. En los comicios que se avecinan para los cargos congresuales y municipales, auguro desde ya que el PLD va a tener un buen desempeño, manteniendo una cuota importante de principalía en esos órganos del Estado”.

Interesante entrevista realizada por Cesar medina a Doña Yolanda Reyna, la madre del Presidente Fernandez.

Listin Diario 13/04/09

Doña Yolanda anhela ver a Leonel de vuelta en la casa.


Doña Yolanda ha visto envejecer muy de prisa a su hijo Leonel. Cuenta cada cana en su cabeza, cada nueva arruga en su piel, cada alejamiento de la familia por los asuntos del gobierno. Ella óque en su juventud de exilio económico en Nueva York admiró a Fidel y criticó tanto a Balagueró comprende ahora, ya octogenaria, el halo de misterio que envuelve a los jefes de Estado, cuando ve a su hijo cargando en sus hombros un país de enormes incomprensiones, con tantas deudas sociales, donde todo está por hacerse.
El instinto de madre siempre le dice cuándo su hijo se siente abrumado o confuso por algún problema. Lo percibe al instante, cuando él la llama a deshora, a la medianoche, o aún más tarde, cosa que no es habitual. En esos casos Leonel nunca le dice nada para no preocuparla, y se conforma con darle las buenas noches y pedirle la bendición. Ella reza por él durante largo rato, le pide a Dios que lo proteja, le echa mil bendiciones... hasta que horas después cae vencida por el sueño.
Doña Yolanda Reyna Romero es una mujer profundamente religiosa, de temple acerado en el fragor de una vorágine laboral sin descanso en Nueva York, donde transcurrieron los mejores años de su juventud, mientras criaba a Dalcio y a Leonel. Haber educado a sus dos hijos bajo los rigores de una disciplina regia, sin permitirles excesos de ninguna naturaleza y bajo su control constante, le da la tranquilidad de que jamás incurrirán en ningún acto censurable. Por eso duerme con la tranquilidad de quien se siente en paz con Dios y con la sociedad. Esa es su mayor recompensa.
Pero ya quiere ver a Leonel tranquilo, leyendo, escribiendo y dando clases. Está deseosa de que su hijo “más chiquito” tenga el sosiego y la paz que nunca ha podido tener. Desea que este período de gobierno pase pronto y que Leonel pueda dedicarle tiempo a la familia, a sus hijos... “y ahora a su linda hijita, a su esposa y a su nietecita”.
Doña Yolanda habla de sus dos hijos con encanto y admiración. Dalcio, el mayor, le ha dado dos nietos, y Leonel tres. Dalcio lleva muchos años viviendo en Miami, pero pasa parte del tiempo aquí al lado de su madre. Ella también visita a su hijo mayor con alguna frecuencia y pasa cortas temporadas en Miami. Por razones de ocupación, Leonel no le puede dedicar todo el tiempo que quisiera a su mamá, y ella así lo comprende. Él, sin embargo, la llama todos los días. Ella no lo hace a menos que no sea en caso de mucha necesidad para no interferir en sus asuntos de Estado.
Esta es la primera vez que Doña Yolanda habla de su historia y de las interioridades familiares para un medio de comunicación. Nunca le ha gustado la figuración pública, a pesar de que es una mujer culta y de gran capacidad expresiva. Habla con fluidez y corrección y posee una memoria prodigiosa.
Su historiaDoña Yolanda tiene una hermana mayor, Elsa, y su madre era América Romero Mateo, de San Francisco de Macorís. Su padre era Manuel Reyna, de San Rafael del Yuna. Eran familias de posibilidades económicas, de lado y lado. Pero Manuel era muy dependiente de su papá, que era un hombre excesivamente generoso, “de esa gente que todo lo regala”. Como doña América vio que iban camino a la pobreza, regresó a casa de sus padres, a San Francisco de Macorís, y abandonó a Manuel, quien la siguió poco después.
Dos hermanos de la madre de Doña Yolanda-- Daniel y Ricardo Romero--, habían hecho un viaje de exploración a Barahona y se quedaron a vivir allí. Ellos invitaron a su hermana a que los acompañara, y en esa circunstancia América y Manuel terminaron viviendo en esa ciudad sureña, con sus dos hijas muy pequeñas. Yolanda tendría unos dos o tres meses cuando sus padres llegaron a Barahona.
Manuel Reyna era chofer de carro público. Hombre de criterio progresista, llegó a tener dos carros del transporte público, uno lo rentaba y en el otro trabajaba. Las cosas marchaban bien y las dos hijas del matrimonio fueron criadas en un buen ambiente social de clase media. Entre sus amigos y compañeros de estudios estaban Faroche Melgen y Jorge Abraham Hazoury Bahles, médicos que luego llegarían a tener gran nombradía como oftalmólogo, el primero, y como endocrinólogo, el segundo, fundador del Instituto de la Diabetes. El doctor Melgen era el padre del conocido médico oftalmólogo Salomón Melgen, y el doctor Hazoury era el padre del empresario y académico Abraham Hazoury.
Pero la Segunda Guerra Mundial complicó la situación familiar de Doña Yolanda. Sus padres decidieron salir de Barahona e instalarse en Santo Domingo, en el l942. Fue una muy mala decisión, opina doña Yolanda 67 años después, que para entonces era una adolescente de l7 años que atrás dejaba los estudios secundarios, a sus compañeros de clases, sus amigos y el medio social en el que siempre había vivido.
En la capital la familia Reyna Romero vivió por primera vez una pobreza extrema. Vivieron inicialmente en la avenida Braulio Álvarezóactual 27 de Febreroóesquina José Dolores Alfonseca, en el barrio San Carlos. “Fue una época de muchas precariedades, de enormes privaciones”. Como se vivían los momentos más difíciles de la Segunda Guerra Mundial, la dictadura de Trujillo aplicó medidas extremas de restricción. A los dos carros de Don Manuel los desguazaron, les quitaron los neumáticos y los dejaron inservibles, destruyendo así el medio de sustento de la familia.
A sus l7 años Doña Yolanda se vio forzada a trabajar para ayudar a sus padres. Como había iniciado estudios en la Escuela Nacional de Enfermería, en la calle Galván, frente a la Casa de Vapor, consiguió un trabajo de enfermera de segunda categoría en el hospital militar Marión, (actual Lithgow Ceara) que entonces se hallaba donde está hoy el Instituto Oncológico Heriberto Pieter, en la zona universitaria. Allí la colocó Dios al lado de Abel González.
Una entrevista al amigo sincero de su hijoDoña Yolanda ha abierto por primera vez a un periodista el espacio que con tanto esmero reserva en su casa a su hijo menor. Y aclara que esto sólo lo hace por el cariño, el respeto y admiración al autor, que reconoce como amigo sincero de su hijo. Está en el segundo nivel de la residencia. Allí hay una oficina completamente equipada, una sala de recibo con fotos, reconocimientos, títulos profesionales, pinturas y valiosos regalos de dignatarios internacionales al Presidente Fernández. En un área aparte, están el dormitorio privado de Leonel, vestidores y baños y un pequeño balcón con vista al patio interior donde Doña Yolanda tiene su bonito orquideario.
Hay libreros, adornos de pared y mesa de trabajo. Es un área que Doña Yolanda cuida con mucho celo y a la que sólo tienen acceso sus hijos y nietos… más nadie. Es en esta área donde está la vitrina con los objetos de mayor valor histórico de Leonel, entre ellos la Banda Presidencial y certificados de elección.
Aunque no suele hacerlo con mucha frecuencia por carecer de tiempo, a veces Leonel “se da su escapadita” de los tantos compromisos de Estado y se guarece donde su madre, echa su siestecita y se pasa un buen rato en la intimidad familiar. Y a pesar de que Doña Yolanda comprende el cúmulo de problemas que tiene su hijo encima, además de que tiene que cumplir con los compromisos matrimoniales y de su pequeña hija, como toda madre buena ella siempre espera al hijo en casa… aunque sea por un ratito.
La banda presidencial está bajo su cuidadoGran labor socialEn el hospital Marión trabajaba Yolanda Reyna, siendo prácticamente una adolescente. El doctor Abel González, que para entonces estaba en la plenitud de su ejercicio profesional, era el jefe de los servicios internos de ese centro hospitalario. Era un hombre de un gran sentido humanitario, identificado con los más pobres, gente que no tenía acceso a los servicios primarios de salud. Como Doña Yolanda vivía en un barrio pobre, estaba en contacto directo con personas enfermas de ese estrato social sin posibilidad de adquirir medicinas para sus padecimientos. A ella le tocó trabajar “mano a mano” con el doctor Abel González durante ocho años en el hospital Marión. Desde entonces se ha identificado doña Yolanda con los pobres y los desvalidos.
En esos afanes conoció a Doña Chucha, que vivía en una cuartería extremadamente pobre en la calle Jerónimo de Peña, cerca de su casa, y que en esa época comenzaba a ayudar a los ancianos y a los huérfanos del vecindario, a quienes les agenciaba medicinas y otras ayudas. Doña Yolanda recuerda que esa gente pobre se le acercaba todos los días con recetas que ella entregaba al doctor Abel González y éste le entregaba las medicinas en las noches.
Doña Yolanda recuerda con mucha pena aquellos tiempos en que tuvo que vivir con el dolor de tanta gente. Y rememora las virtudes del doctor Abel González, a quien define como un hombre de gran sensibilidad social. Sigue siendo amiga del doctor González, y él a veces la visita y recuerdan con cariño aquellos tiempos. Trabajaron juntos en el hospital Marión hasta el l954 cuando ella renunció para irse a Nueva York.
Trabajo... sólo trabajoDalcio y Leonel tenían cinco y un año, respectivamente, en el l954, cuando Doña Yolanda se fue a Nueva York con sus dos muchachitos. Atrás dejaba muchos afectos, la compañía de sus padres, a sus compañeros del hospital... Y mucha pobreza.
Su tía materna, Rosa Romero, la entusiasmó para que se fuera a Nueva York. Sus padres no querían que se marchara, pero entendían la necesidad de que su hija probara suerte en una ciudad que para entonces se abría a todas las posibilidades para los dominicanos deseosos de progresar trabajando, más para una mujer como doña Yolanda que, además de enfermera, se había hecho costurera por necesidad de confeccionarse ella misma su ropa.
En Nueva York trabajó incansablemente mientras sus hijos iban creciendo y asistiendo a la escuela. Primero vivió en casa de su tía en la ll6 street y Quinta Avenida, en Harlem, y más adelante se estableció con sus dos hijos en un pequeño apartamento de la calle 95 entre Brodway y Amsterdam, en Manhattan. Trabajaba en el Cabrini Hospital como enfermera y en una factoría de judíos como costurera. Los martes, miércoles y jueves entraba al hospital a las 3:30 de la tarde y salía a las ll:30 de la noche. Los viernes, sábados, domingos y lunes entraba al hospital a las ll:00 de la mañana y salía a las 7:00 de la noche. Las restantes horas del día trabajaba en la factoría. Ella recuerda a los judíos dueños de la factoría con mucho cariño porque durante nueve años que laboró allí siempre la trataron con respeto y distinción, al igual que en el Cabrini Hospital, regenteado por una congregación de monjas italianas.
Un privilegioYolanda Reyna Romero, 84 años, única madre de Presidente viva desde el l973, después de Doña Celia Ricardo viuda Balaguer. Antes, sólo Trujillo había tenido a su madre viva mientras ejercía el poder, “la excelsa matrona” Doña Julia Molina, a quien el país entero tenía que venerar y llamar “Mamá Julia”.
Pero Doña Yolanda está en su sitio. Jamás ha llamado a un funcionario o allegado de su hijo para pedirle un favor o sugerirle algo. Nadie nunca la ha visto en algún acto oficial, o en el Palacio, o en la Cancillería...Y ni pensar en alguna secretaría de Estado. Es una mujer humilde, callada, hogareña, sin mayores teneres que no sean primero su firme creencia en Dios y luego la confianza en sus dos hijos.
“...porque quiero ser como la violeta, que echa la flor debajo de las hojas”, dice en tono poético.
Ya en el otoño de su vida, Doña Yolanda vive rodeada del cariño de todo el que ha llegado a conocerla ócomo ser humano, no como la madre del Presidenteó y dedica la mayor parte del tiempo a la lectura y a darle cariño a sus nietos y biznietos y a cuidar su pequeño jardín, un precioso orquideario que riega todos los días para luego sentarse a escuchar el trinar de las avecillas. De vez en cuando llegan sus nietos, que son cinco, tres de Leonel y dos de Dalcio, y a veces le llevan sus tres biznietos, dos de Dalcio y uno de Leonel. Su último biznieto no tiene todavía tres meses.
Vive en una residencia de dos niveles en un sector de clase media, Las Praderas, entre las avenidas Luperón y Núñez de Cáceres. Sus vecinos la quieren y la respetan. Algunos óen particular doña Mayra Sifreó le acompañan en sus caminatas diarias. Mayra también comparte con ella el placer de escuchar las avecillas mientras disfrutan un jugo natural después de la caminata matutina.
Doña Yolanda también cose, algo que aprendió desde jovencita y que de tanta utilidad le fue cuando trabajaba en una factoría de judíos en aquellos años difíciles de Nueva York.
Al Palacio ha ido sólo dos veces en casi nueve años en que su hijo ha sido Presidente. Y en ambas ocasiones ha ido a “regañar” a Leonel, por razones que permanecerán siempre en la intimidad de ellos dos. Ha llegado a la oficina sin avisar...Y él ha reaccionado muy sorprendido “casi asustado” al ver a su madre en tan inesperada situación. Después del “regaño” ha salido como mismo llegó, sin aviso, sin aspavientos, sin que nadie la note.
Al único acto oficial que asiste Doña Yolanda es a la Asamblea Nacional cada 27 de Febrero cuando su hijo presenta la memoria anual y da un discurso a la nación, en ocasión de la Independencia Nacional. Pero después de ese acto no sigue en las conmemoraciones de la Independencia, no va al Tedeum de la Catedral y mucho menos al desfile militar ni al carnaval. Ella quisiera ir al Tedeum, pero se lo impide un problema de osteoporosis que, aunque tiene bajo total control, limita mucho sus movimientos. Eso sí, concluidos los actos oficiales de ese día, espera a Leonel que llega inmancablemente a su casaÖ Y allí se produce casi un rito que Doña Yolanda da a conocer ahora por primera vez:
¡Ella le quita la Banda Presidencial a su hijo!, la coloca sobre su cama…lo abraza, le da un beso...le acaricia el pelo. ¡Y entre ambos dan gracias a Dios!
Luego Leonel sale a la sala de la casa y recibe a algunos allegados y familiares muy íntimos con quienes comparte un rato, mientras Doña Yolanda se ocupa de doblar correctamente la Banda Presidencial, la coloca nuevamente en su cofre, la cubre con un fino lienzo de pana y la guarda celosamente otra vez en su lugar de siempre, una vitrina de caoba del segundo piso de la casa, en el espacio reservado a las cosas personales de su hijo menor.
Y si doña yolanda trabajaba día y noche… ¿Quién cuidaba a los muchachos?Tres días a la semana ella trabajaba de noche y madrugada y llegaba temprano en la mañana a la casa. Le daba tiempo para preparar el desayuno y dejar el almuerzo listo para cuando ellos regresaran de la escuela. Leonel estudiaba en la Public School-75, que está en la calle 95 y Western avenue, y Dalcio estudiaba en una escuela muy distante de allí, pero tenía la misión de llevar en la mañana y recoger en la tarde a su hermano menor, para estar de regreso en la casa a más tardar a las cuatro de la tarde, cuando religiosamente sonaba el teléfono y uno de ellos tenía que responder el llamado de su madre para saber que todo estaba en orden. Doña Yolanda llegaba presurosa dos horas después a prepararle el almuerzo a sus hijos.
Así pasaron los años... Un lustro después de la llegada de Doña Yolanda con sus hijos a Nueva York, Fidel Castro ganó su revolución en Cuba, y asumió el poder en enero del l959. Mientras tanto, aquí continuaba la dictadura de Trujillo. En la Casa se reunía un grupo de amigas a criticar la dictadura y a hablar de la heroicidad y el valor de Fidel. Entre esas amigas ella recuerda a América Gutiérrez, Bélgica Abreu, Justa Díaz, Daysi Sánchez, Clara Mateo y Linda Naranjo. Algunas ya han fallecido, pero otras aún viven. A todas doña Yolanda las recuerda “como si fuera ayer...”.
Leonel comenzó a interesarse en la política en esos tiempos, siendo un pre-adolescente. Su madre llevaba a la casa revistas y cuanta literatura sobre el proceso cubano cayera en sus manos, al igual que sobre el proceso dominicano después de la muerte de Trujillo. El gobierno del 1963 y el Golpe de Estado contra Bosch se vivió intensamente en aquel pequeño apartamento de Nueva York. Luego vino el gobierno de los l2 años de Balaguer. Por igual la casa de doña Yolanda fue por mucho tiempo escenario de comentarios sobre las ocurrencias en aquel período. Ella fue crítica de Balaguer y jamás ha compartido ni compartirá muchas de las cosas que pasaron en ese gobierno. Pero el tiempo le ha hecho reconocer algo:

¡No es verdad que los Presidentes todo lo saben...! ¡No es verdad que los Presidentes todo lo pueden evitar!

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